Coronavirus, COVID-19 y los tan comentados Test

Empecemos hablando un poco de como llamarlo. Se emplean muchos términos como sinónimos cuando se refieren a conceptos ligeramente distintos. A finales de 2019 se identificó un nuevo virus que tenia capacidad para transmitirse entre humanos, tras varias denominaciones, el nombre acordado por el Comité Internacional de Taxonomía de Virus es SARS-COV-2 (Severe acute respiratory syndrome-related coronavirus, síndrome respiratorio agudo relacionado con coranovirus-2. El 2 ya indica que antes debíamos conocer un 1). Esta es la denominación del virus lo integra dentro de la taxonomía de los coronavirus, es decir, lo sitúa en relación a sus semejantes, otros coronavirus.

Otra cosa es la enfermedad que estamos sufriendo en estos días. A la enfermedad causada por este coronavirus, la OMS (organización mundial de la salud) la denomina COVID-19 (acrónimo de Coronavirus Disease). Como curiosidad podemos fijarnos en las diferentes formas en que nos referimos a esta enfermedad. Para los anglosajones la correcta pronunciación de COVID-19 es pronunciarla como llana /Kóbid/, pero en castellano la forma más correcta sería aguda /Kobíd/. También hay discrepancias en cuanto al género y por lo tanto al artículo de el COVID-19 o de la COVID-19. En tanto que incluye disease / enfermedad podría justificarse “la” COVID, pero se justifica el uso del masculino por su referencia al virus causante y por uso del masculino en otras enfermedades víricas, por ejemplo el sarampión. Por lo tanto, la/el COVID (“acentuado” en la I)-19 es la enfermedad, lo que sufre y mata a tanta gente, y es SARS-COV-2 es el virus que la causa.

Los virus son los organismos “vivos” más “simples” que conocemos. Así como otros, por ejemplo los mamíferos, hemos “optado” (no quiero decir que sea una decisión consciente inteligente y acordada) por ser complejos en nuestro intento evolutivo de sobrevivir, los virus han “escogido” la vía de la máxima sencillez. Nosotros tenemos múltiples órganos, nuestras células núcleos mitocondrias aparato de Golgi, etc. Los virus hacen de la sencillez virtud, son un mínimo material genético y una envuelta con la función de protegerlo y de servir de sistema de reconocer y permitir entrar en su huésped. No viven sin su huésped.

Podríamos considerar que para que algo esté vivo debe tener algún modo de registrar la “información” sobre si mismo. Esa “información” es lo que se transmite de padres a hijos, o de una célula a nuevas células, o de una bacteria a todas las bacterias que se originan de ella, o un virus a todos los virus que se producen en una célula infectada. Esa información esta escrita en ácidos nucléicos ADN, en la mayoría de los casos, o ARN. Para entenderlo, es como la información en un programa informático que está escrita en código binario 0 y 1, que le indica a una maquinaria que debe de hacer. En el caso de los seres vivos usamos un código de 4 elementos llamados nucleótidos (Adenina, Citosina, Guanina y Timina, esta última en el ARN se sustituye por el Uracilo). Igual que el código informático son series de 0 y 1 en un orden concreto indica diversas informaciones, el orden, la secuencia, y que nucleótidos lo componen implica la información de cada ser vivo. En esencia los virus y nosotros tenemos el mismo sistema de código y la diferencia es la secuencia de estos nucleótidos, cuantos y como están ordenados. Como somos seres distintos la secuencia genética del virus es distinta de la nuestra, y también distinta de la de otros virus. Cada secuencia es específica.

Los coronavirus (Coronaviridae) son una familia de virus de formas variadas (pleomórficos) y que comparten tener como material genético ARN en una sola cadena (monocatenarios) y una envuelta de glicoproteínas. En esta envuelta algunas de las glicoproteínas se presentan como proyecciones abultadas, como picos que les dan un aspecto característico de “corona”.

Como en toda familia, hay muchos miembros con mayor o menor relación o semejanza entre ellos. Afectan a distintas especies animales tanto a aves como a mamíferos, perros, gatos, camellos, vacas, murciélagos, y por supuesto al hombre.<

En humanos se conocen 7 miembros de esta familia. Los denominados hCoV-229E, hCoV-NL63, hCoV-OC43 y hCoV-HKU1, causan infecciones respiratorias y gastrointestinales leves. Los superconocidos catarros son causados a veces por coronavirus. Otros tres SARS-CoV, MERS-CoV y, por supuesto, el SARS-COV-2 originan cuadros respiratorios mucho más graves.

Todos los virus de esta misma familia comparten un parecido en la secuencia de su ARN. Al estudiar cuales son más o menos parecidos entre si se establecen las mayores y menores relaciones entre los diferentes miembros. Obviamente, SARS-COV-2 se aproxima a SARS-COV, ya conocido.

Como ya hemos dicho también hay muchos coronavirus animales y por varias características de estos virus es factible el salto de la barrera de especie, esto es que algún virus de un animal, por ejemplo un murciélago, puede pasar al hombre y provocar una enfermedad, una zoonosis. Normalmente en estos casos la transmisión entre humanos es poco eficiente y esto limita y controla la diseminación del virus. En el caso del nuevo coronavirus, como todos hemos visto, esto no es así, y este nuevo coronavirus si tiene capacidad de diseminarse directamente de humano a humano.

Pruebas para detectar el SARS-COV-2 y Test para diagnosticar COVID-19

Ahora que ya sabemos un poco del virus y de la enfermedad que tanto nos preocupa, vamos a tratar de explicar algo de como podemos estudiarlo y de las distintas pruebas y métodos diagnósticos que estamos cansados de oír por los medios de comunicación.

Los PCR

La PCR, reacción en cadena de la polimerasa, es una de las técnicas de biología molecular más utilizada en los laboratorios de biología molecular tanto clínicos como de investigación.

Sin meternos en demasiadas explicaciones, consiste en amplificar, copiar millones y millones de veces, una región concreta que nos interese de esa información genética que decíamos que tenían los seres vivos, esas secuencia de ADN o de ARN.

Como explicamos antes, cada individuo va a tener un orden, una secuencia de nucleótidos, distintos. Los humanos tendremos una secuencia que son comunes a todos los humanos (con variaciones entre humanos pero similares a todos) y distintas de las del chimpancé, el ratón, la rana, el E. coli, o el VIH.

Cuando se descubrió esta nueva enfermedad y se buscaron los posibles agentes causales se secuencio, se leyó e identifico la secuencia de este nuevo virus.

Una vez conocemos la secuencia del virus SARS-COV-2, podemos ver que regiones son especificas de este nuevo virus, cuáles lo distinguen de sus primos de la misma familia y cuáles lo separan de cualquier otro ser vivo, son específicas suyas.

Pues bien, con esa información, que se obtuvo muy rápido, podemos diseñar un estudio con la PCR de modo que amplifiquemos en una muestra, la que queramos, todos los ácidos nucléicos que presenten esa secuencia concreta. De ese modo, cuando esté presente el ARN del virus (esa secuencia concreta) se producirá la amplificación y detectamos que se copia millones y millones de veces. Si no esta presente esa secuencia especifica, aunque tengamos cualquier otro virus incluso otro coronavirus relacionado, no se producirá la amplificación y nos dará un negativo.

La PCR es muy específica, esto es que si está bien diseñada, no deberíamos detectar otro virus confundiéndolo con el SARS-COV-2, y es analíticamente muy sensible, esto es puede detectar la presencia de muy pocas copias de ARN del virus presente en la muestra.

El SARS-COV-2 es un virus respiratorio, las muestras que se toman para detectar el ARN del virus son frotis nasofaríngeo preferiblemente y/o orofaríngeo. Son esas tomas de muestras donde vemos que introducen unos bastoncillos por la nariz. Es una toma de muestra moderadamente molesta.

De ese bastoncillo se extraen todos los ácidos nucléicos ADN y ARN presentes y luego se procede a la PCR. Si se detecta la amplificación es positivo, si no se identifica como negativo. Ojo, aunque esta es la técnica gold standard, la mejor para el diagnóstico, como todas no esta exenta de falsos negativos y falsos positivos. Uno de los mayores riesgos es la inadecuada toma de muestras, o conservación y tratamiento de la misma, y tengamos un falso negativo.

Una de las complicaciones de la PCR es que requiere de equipamiento adecuado y personal formado para su realización. La capacidad de los laboratorios de Microbiología Clínica en los hospitales del servicio nacional de salud de realizar test PCR es más que notable. Es una técnica de alta productividad se pueden realizar muchos estudios a la vez, y estos servicios tienen experiencia más que probada y contrastada para su realización.

Un aspecto muy comentado en los test es la distinción entre rápidos y lentos. Las PCR son “lentos” en cuestión de horas desde la toma de muestra se pueden tener los resultados de las PCR. Se les denomina lentos en comparación con otros que pueden tener resultados en minutos.

Podemos realizar PCR cuantitativa, de modo que aparte de saber si en la muestra tenemos o no presencia del ARN del virus, resultado positivo o negativo, podemos cuantificar cuanto virus hay en las distintas muestra, cuantificar lo que se llama carga viral, que puede ser una información muy importante.

Pueden detectar la presencia del virus días antes de manifestar cualquier síntoma, y mantenerse positivos durante varios días después de superar la sintomatología. Son test muy precoces.

Las PCR son test muy sensibles y específicos. Pero pese a ello es recomendable la confirmación con un segundo test, por eso oímos que pacientes son negativos a PCR están esperando un segundo test de confirmación.

Test rápidos

Continuamente estamos oyendo en los medios de comunicación la referencia a test lentos, ya sabemos que son las PCRs, y test rápidos. Estos últimos se llaman así por tener el resultado en minutos frente a las “lentas” horas de las PCRs.

También se asocia la idea de test rápidos a test que se pueden hacer directamente en la cabecera del paciente y sin necesidad de aparataje ni personal altamente especializado. Serían como esos test predictor de embarazo, para entendernos.

Todos estos test se basan en la reacción antígeno anticuerpo. Un antígeno es una de esas glicoproteínas que decíamos que envuelven al virus y que cuando el huésped, es decir nosotros, detectamos su presencia nuestro sistema inmunológico reacciona, entre otros modos, produciendo anticuerpos. Estos son otras proteínas que reconocen específicamente a esas proteínas del virus y se unen a ellas como una llave y una cerradura.

Uno de los problemas que pueden tener este tipo de test son las posibles reacciones cruzadas. Se puede dar que un mismo anticuerpo reaccione contra antígenos parecidos, además del que queremos detectar, con lo que tendríamos falsos positivos. Por así decirlo, otra llave puede entrar en la cerradura. Esto ocurrirá tanto más cuanto más cuanto más próximo sea otro virus, por ejemplo podría detectar antígenos de otros coronavirus, recordemos que hay varios que afectan a humanos.

No todos los test rápidos son iguales. Hay tres grandes tipos de test rápidos:
• Test que detectan el Antígeno del virus.
• Test que detectan anticuerpos totales.
• Test que detectan y/o diferencian inmunoglobulinas M y inmunoglobulinas G.

Inmunoglobulinas es otro modo de llamar a los anticuerpos, también los podéis encontrar como IgG o IgM.

¿Qué son las IgG y las IgM y porque es importante diferenciarlas? No todos los anticuerpos son iguales el sistema inmunológico produce distintos tipos de Inmunoglobulinas frente a un intruso nuevo. Y no las produce todas a la vez, ni todas tienen las mismas funciones. Entre las distintas Ig que se producen, sea frente el coronavirus o el virus de la hepatitis, al principio de una infección se producen un tipo de inmunoglobulinas que llamamos IgM, aparecen durante la fase aguda de la infección. Pero una de las grandes “ideas” del sistema inmunológico es que ha desarrollado una “memoria”. Una vez hemos conocido por primera vez a un extraño peligroso guarda un registro de la lucha previa en forma de otro tipo de inmunoglobulina las IgG. Cuando nos encontramos de nuevo con ese mismo extraño la respuesta es mucho más rápida y eficiente. Esta es la base de la inmunidad y de las vacunas. Por así decir, las IgM aparecen en la fase aguda de la enfermedad y después tienden a ir desapareciendo. Las IgG tomaran su relevo y indicaran una infección ya pasada y de la que tenemos memoria. Pero, hay momentos en que se solapan ambas al la vez. Podemos tener IgM e igG a la vez, durante un periodo que es variable y que depende de cada enfermedad.

Obviamente la detección de las IgG será importantísima porque será la marca que nos quedará de haber pasado la infección del coronavirus y de que tenemos memoria de ello.

Test que detectan el Antigeno.

Son test rápidos que detectan la presencia del virus detectando la presencia de alguna de sus glicoproteínas. Hacen un poco lo que la PCR, detectan al virus, pero mientras estas detectaban el ARN del virus, estos test detectan glicoproteínas.

La muestra sería muy similar a las que comentamos en las PCRs. Muestras nasofaríngeas preferentemente.

Toma de muestras. Francisco Àvia Hospital Clínic

Tienen una enorme ventaja en la rapidez y en su facilidad de uso. Sin embargo, son las PCR los test recomendados, ¿por qué? Estos test pueden tener problemas de reacciones cruzadas y dar falsos positivos, pero sobretodo tienden a tener niveles de sensibilidad mucho más bajas. Recordemos que la sensibilidad baja indica que tendremos muchos falsos negativos. La OMS no recomienda usar este tipo de test como diagnóstico, recomendando la prueba de PCR.

Test de detección de los anticuerpos

Aquí ya no estamos buscando al virus, lo que queremos detectar es la respuesta del paciente a la exposición al SARS-COV-2. Buscamos detectar los anticuerpos específicos que el paciente desarrolla contra el virus.

Los hay que detectan todos los tipos de inmunoglobulinas conjuntamente, anticuerpos totales, y los que detectan y diferencian los dos tipos de inmunoglobulinas de que hemos hablado G y M.

Una diferencia importante frente a los test que comentamos antes es que estos test se realizan sobre una muestra de sangre del paciente. En estos test rápidos suele utilizarse una muestra pequeña de sangre capilar de la punción de un dedo. Esto tiene una notable ventaja, dada la menor exposición del personal sanitario frente a la toma de muestra naso u orofaríngeas.

La gota de sangre se deposita en un pequeño cartucho y, habitualmente, mediante una técnica llamada inmunocromatografía el resultado aparecerá en unos minutos como una o varias bandas coloreadas. Informaran de la presencia en la muestra de sangre de los anticuerpos específicos. En muchos se detectan de modo separado la presencia de IgM e IgG frente a SARS-COV-2. Siempre de un modo cualitativo Si/No.

Comentar que hay otros test serológicos de anticuerpos que si son cuantitativos como los ELISAS, pero estos ya no serian de los tan comentados test rápidos. Son test que se realizan en laboratorios cínicos con personal y equipamiento especializado, tardarían más o menos lo que las PCR pero van a ser muy importantes en el control de la pandemia. Ellos nos permitirán evaluar el grado de respuesta inmune, niveles de IgG, y su mantenimiento a lo largo del tiempo.

Estas pruebas informan de por un lado la exposición al virus, pero también de la respuesta inmunológica del paciente. Si tenemos la información de IgM e IgG podemos tener una idea del estado de la enfermedad, si es un contacto reciente y estamos en fase aguda o si ya estamos en una fase más tardía con una exposición más alejada y con una respuesta inmunológica.

Interpretación de los test

Los distintos test, PCR y serológicos de Anticuerpos, no son excluyentes, son complementarios y deberían ser estudiados conjuntamente para obtener una información más completa.

Un inconveniente de los test serológicos es que no son tan precoces como los PCR, esta es la técnica de referencia en el diagnóstico. Mientras la PCR detecta el virus ya días antes de la presencia de síntomas, los test serológicos de IgM, los primeros que se elevan. Necesitan un periodo de 8-14 días después de infección. Las IgG aparecerán en un periodo posterior, entre 15-20 días.

La interpretación de estos test, aunque lo parezca, no es sencilla, y máxime con la poca información que tenemos del comportamiento de la COVID-19. Recordemos que esta enfermedad está con nosotros desde hace unos escasos 4 meses. Siempre la interpretación de los test debe integrarse con en resto de informaciones clínicas del paciente como su grado de afectación, el tiempo de la exposición al virus, etc.

De un modo básico podríamos resumir la información que nos aportan el estudio de los distintos test del siguiente modo:

Conclusión

Estamos ante un virus nuevo que provoca una enfermedad nueva, lo conocemos hace unos 4 meses, todavía nos falta mucha información sobre como se va a comportar y como vamos a poder adaptarnos a su presencia.

Se ha realizado un esfuerzo enorme en desarrollar test para poder estudiar y valorar al virus y el comportamiento de la enfermedad. Pero dado de que solamente tenemos una experiencia de 4 meses es lógico y esperable que nuestras herramientas de estudio adolezcan de precipitación. Los comentados casos de niveles bajos de sensibilidad de algunos test, la falta de correctos estudios de evaluación y de marcado son normales dada la premura y la gran demanda mundial que se ha generado.

Autor: Alejandro Mosquera Rey
Biólogo Facultativo Especialista en Análisis Clínicos.
Laboratorio de Genética en Hospital Materno-Infantil de A Coruña

Indicación del origen del ingrediente primario

Estamos viviendo unos momentos muy duros donde toda nuestra atención se la lleva el  COVID-19. Un tiempo en el que el sector sanitario se desvive por atender y curar a los más débiles y el sector alimentario trabaja a destajo para tengamos abastecimiento en los supermercados. Un tiempo totalmente atípico pero que no se para.

La vida, aunque cueste, sigue y la entrada en vigor de las normativas también. Tal es el caso del Reglamento de Ejecución 2018/775 sobre la indicación del origen o lugar de procedencia del ingrediente primario.

¿Cómo afecta la aplicación de este Reglamento?

El 1 de abril de 2020 entró en vigor el Reglamento de Ejecución 2018/775.

La indicación del origen o lugar de procedencia del ingrediente primario será obligatoria cuando se cumplan SIMULTÁNEAMENTE estas premisas:
  • cuando se indique  el país de origen o el lugar de procedencia de un alimento por cualquier medio, como declaraciones, pictogramas, símbolos o expresiones que hagan referencia a lugares o zonas geográficas
  • el alimento contenga un ingrediente primario
  • y el ingrediente primario tenga un origen o lugar de procedencia diferente al del alimento

¿Qué se considera un ingrediente primario?

De acuerdo al Reglamento 1169/2011 ingrediente primario es un ingrediente o ingredientes de un alimento que representen más del 50% del mismo o que el consumidor asocia generalmente con su denominación y respecto al cual se requiere normalmente una indicación cuantitativa.

¿Cómo debe realizarse la indicación del origen o lugar de procedencia del ingrediente primario?

Existen varias posibilidades.

  • mediante referencia a una de las zonas geográficas siguientes:
    • «UE», «fuera de la UE» o «UE y fuera de la UE»;
    • región u otra zona geográfica situada en varios Estados miembros o en terceros países, si está definida así con arreglo al Derecho público internacional o es fácilmente comprensible para los consumidores medios normalmente informados; o
    • zona de pesca de la FAO, o zona marítima o masa de agua dulce, si están definidas como tales con arreglo al Derecho internacional o son fácilmente comprensibles para los consumidores medios normalmente informados; o
    • Estado(s) miembro(s) o tercer(os) país(es); o
    • región u otra zona geográfica situada en un Estado miembro o un tercer país, que sea fácilmente comprensible para los consumidores medios normalmente informados; o
    • país de origen o lugar de procedencia de conformidad con disposiciones específicas de la Unión aplicables al ingrediente primario o los ingredientes primario(s) como tal(es);
  • mediante la siguiente declaración: «“[Denominación del ingrediente o los ingredientes primario(s)] no es/son originario(s) de (país de origen o lugar de procedencia del alimento)”, », o cualquier expresión similar que pueda tener el mismo significado para el consumidor.

¿Quieres saber más sobre este tema y otras menciones obligatorias del etiquetado de los alimentos? Consulta nuestros cursos.

 

Los envases de los alimentos en el hogar

Alimentos envasados

El envase protege a los alimentos de múltiples agresiones pero para su conservación debemos fijarnos en las etiquetas. Una buena parte de los alimentos los podemos conservar a temperatura ambiente, en un lugar fresco, seco y alejado de la luz. Otros requieren ser almacenados en refrigeración.

Almacena los alimentos siguiendo las indicaciones del etiquetado. Los productos que necesitan frío para su conservación se guardarán en la nevera. Es fundamental prestar atención a la fecha de caducidad o de consumo preferente. Dicha fecha está estipulada para un envase cerrado. En el momento que lo abrimos el tiempo de vida útil se reduce sensiblemente.

conservación envases abiertos

 

Los alimentos congelados tienen una gran vida útil. No obstante va a depender de la potencia de nuestro congelador y de que respetaremos las recomendaciones del fabricante.

 

Envasado casero

Si en la industria los fabricantes escogen los materiales más convenientes para comercializar los alimentos de forma segura, en el hogar tampoco conviene descuidar la seguridad alimentaria.

Escoge siempre envases aptos para estar en contacto con los alimentos. Busca este sello

envase apto alimentos

Apto para uso alimentario

 

Si vas a congelar, cocinar en microondas, o añadir un alimento con pH muy ácido, asegúrate de que el material es apropiado para el uso escogido.

aptitud envases

Etiqueta correctamente los alimentos que vas a congelar. Anota la fecha, el contenido y si se trata de un alimento crudo o cocinado.

Autora: Ana Mª Chas Barba

El reciclado de los envases

Los envases de los alimentos tienen una gran utilidad ya que actúan como barrera física de protección frente a golpes, desecación, entrada de microorganismos…  y sirven además para portar toda la información de etiquetado necesaria para poder escoger los productos con conocimiento de causa. No obstante, una vez cumplida su función debemos pensar en el medio ambiente a la hora de deshacernos de ellos.

 

Identificación de los símbolos verdes de los envases

Circulo de Mobius

Identifica los envases que pueden ser reciclables. Si en el interior del símbolo aparece un porcentaje es indicativo de la cantidad de material reciclado que está constituido.

anillo Mobius

 

Punto verde

Este sello identifica los productos que cumplen con la ley de residuos. Es necesario por un lado que el fabricante se haya acogido a un plan de gestión integral de residuos y por otro lado la colaboración ciudadana para depositar el envase en el contenedor correcto.

Punto verde

Para facilitar la recogida selectiva de envases tenemos que fijarnos en los siguientes logotipos de Ecoembes

símbolos reciclaje ecoembes

Amarillo: envases de plástico, metálicos y briks

Azul: envases de papel y cartón

Verde: envases de vidrio

 

Las tres R

¿Qué podemos hacer para disminuir el impacto ambiental por residuos?

Reducir

Escoge en la medida de lo posible aquellos productos que contengan un envoltorio menor. La fruta fresca ya tiene su propio envase que es la piel. No necesita ser envasada en bandejas con film.

fruta envasada

Reutilizar

Evita los plásticos de un solo uso. A la hora de hacer la compra podemos reutilizar las bolsas de plástico que ya tenemos.

Da un uso diferente a los envases. Conviértelos en otra cosa.

Si reutilizas un envase para contener  otro alimento no descuides la seguridad alimentaria. Utiliza solo envases aptos para estar en contacto con alimentos. Es necesaria una limpieza y desinfección adecuada. El vidrio es el material que mayor garantía de seguridad alimentaria nos puede proporcionar.

 

Reciclar

Separa lo orgánico de lo inorgánico y usa el contenedor específico para cada uno de ellos.

Fíjate en los distintivos de recogida selectiva y deposita los envases en el contenedor del color adecuado.

Los medicamentos se depositan en los puntos Sigre situados en las farmacias.

Aquellos residuos especiales que quedan fuera de las categorías anteriores (pilas, tubos fluorescentes, cartuchos de tinta…) deben ser depositados en un Punto Limpio.

Todo eso debe estar enmarcado dentro de un proyecto globalizado de producción y consumo responsables, que deben tender a la economía circular y que es el objetivo 12 de los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) que fueron aprobados en la Asamblea General del 25 de septiembre de Naciones Unidas y forman parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Autora: Ana Mª Chas Barba

Bricolaje estadístico. Hágalo usted mismo

Se me hace difícil pensar en un profesional biosanitario actual que no tenga contacto, que no trabaje, con la estadística. Las pruebas analíticas y diagnósticas, valores de referencia, calidad, estudios epidemiológicos, riesgos relativos, odd ratios, seguridad alimentaria, o simplemente estudios económicos o si este producto es más rentable que otro, etc, etc, etc… están teñidos de estadística por todas partes. No hablemos ya de cuando queremos realizar una tarea de investigación, un trabajo científico, o simplemente ir a un congreso y comunicar nuestra experiencia profesional. Necesitamos, nos es “exigido”, la Estadística. Prueba de ello es que los cursos de estadística son baremables en la mayoría de las OPEs de las distintas profesiones sanitarias.

Sin embargo, creo que la estadística es uno de los campos que más “repelus” da (nos da) entre los profesionales sanitarios de cualquier ámbito. Independientemente de que la incluyan en la amplia mayoría de los programas formativos, la vemos como algo “ajeno”.

Creo que hay dos grandes causas de esa desazón. El primero es la “matemática”. La mayoría de nosotros vemos las matemáticas como un lenguaje desconocido, como un idioma del que sabemos poco, con un alfabeto diferente y complejo. La realidad es que las matemáticas, sea por su complejidad real o por cómo nos las enseñan desde pequeños, a una amplia mayoría nos resulta desmotivante. Y la realidad es que la estadística es una rama de las matemáticas. Si abrimos un libro de estadística, lo más normal es encontrarnos largas demostraciones, complejos teoremas escritos con símbolos y letras, puede que reconocibles pero extraños;  muchas conclusiones escritas como fórmulas con pocas explicaciones sobre sus implicaciones, que, desde luego, para el iniciado serán obvias, pero para nosotros son arcanos de lenta digestión. Tenemos a las matemáticas en la más alta de las consideraciones, pero es mejor no meternos con ellas, bastante tengo yo con lo mío. Pero, lo siento, estamos sitiados. Queramos o no, conscientes o no, usamos, y usaremos, la estadística sí o sí en nuestro trabajo.

El segundo aspecto que contribuye a hacernos sentir incómodos es algo consustancial a la estadística, la incertidumbre. Algo que a poco que escarbemos en la estadística aprendemos  es que las respuestas que nos ofrece no están exentas de incertidumbre, y no nos gusta. A todos nos gustan las respuestas claras si/no, enfermo/sano, contaminación o no, etc. Muchas veces las acciones a tomar están muy claras, donde tenemos más dudas es en el diagnóstico de la situación. Pensemos en una prueba diagnóstica muy fiable recomendada por las guías de buenas prácticas que tenemos claro cómo manejar. Cuando comenzamos a profundizar y ver sus valores predictivos positivos y negativos, etc, empezamos a ver la incertidumbre del diagnóstico. En un estudio de seguridad alimentaria seguimos los “mandatos” del BOE, analizamos tantas muestras de tantos gramos y se permiten tantas colonias, pero ¿por qué esas muestras y no 10 más o 10 menos???. Mejor no meternos, alguien lo habrá pensado, estudiado, valorado. La incertidumbre es algo desagradable al tomar decisiones importantes, pero, por no mirarla no desaparece.

Así que cuando tenemos que comérnosla, la estadística se nos hace bola.

Cuando en Simbiosis nos planteamos presentar cursos de estadística para profesionales sanitarios, nos surgió la duda de cómo orientarlos de un modo lo más práctico y digerible posible.

He visto programas de bricolaje dónde, en solo 2 capítulos, hacían una piscina con excavadora y todo. ¿No vamos a poder nosotros aprender a calcular, interpretar, y saber cuándo y dónde aplicar una t de Student, una regresión lineal múltiple, una regresión logística, o incluso un hacer un metanálisis? ¿Podemos considerar la estadística como una herramienta a usar, más que una “matemática”?

Un martillo, una herramienta humilde, está en la gran mayoría de las casas. Con un martillo un gran escultor puede esculpir La Piedad. Ahora bien, para manejar un martillo no es un requisito que seamos escultores titulados.

Nos planteamos cursos de estadística donde nos centremos más en saber qué prueba debemos usar en función de cómo sean nuestras circunstancias. Cursos donde prime más la letra y las explicaciones que los números, desarrollos, demostraciones y cálculos. Centrarnos en dónde fijarnos en los resultados para poder interpretarla y responder a nuestras preguntas. Considerarla como una herramienta que puedo usar.

Las “herramientas” estadísticas vienen en cajas que se llaman paquetes de software estadístico. En ellos, se nos reúnen los principales test. Para ejecutarlos no necesitamos saber cómo se calcula, lo hará el programa directamente, pero si es necesario saber cuál elegir según nuestro problema y circunstancias, localizarlo, y, sobretodo, interpretar el conjunto de información que nos da la salida de resultados del programa. El enfoque de los cursos se centra de un modo práctico en estos aspectos. Para qué vale ese test, qué requisitos necesitamos para poder usarlo, y en qué debemos fijarnos para interpretar los resultados.

Si preguntásemos a algún compañero estadístico que paquete usaría, estoy por asegurar que nos respondería que R. Este es “el Software”. Estupendo, gratuito, muy completo… pero es terriblemente poco amigable. En realidad no tanto en cuanto comienzas a trabajar con él, pero de inicio es muy áspero. Hay “adaptadores”, como Rcomander y otros, que permiten facilitar el uso de R pero al mismo tiempo lo limitan, es decir, facilitan su uso pero perdemos una de sus grandes ventajas: su versatilidad. En R se encuentra solución para casi todo, pero puede ser complejo encontrarla.

 

Probablemente uno de los programas más usados es el SPSS. Es un software bastante completo, fácil de usar, más o menos intuitivo, hay multitud de manuales de uso, pero tiene un enorme inconveniente: NO ES GRATUITO. Si tenéis acceso a él es muy buena opción. Hay “imitaciones” gratuitas como PSPP, de aspecto y manejo muy similares, pero con posibilidades y tests disponibles mucho más limitadas, aunque para la mayoría de situaciones suficiente.

Aquí queremos barrer para casa y poner en valor una gran iniciativa en la que ha participado el SERGAS (Servicio Galego de Saúde), EPIDAT. Es un gran software de epidemiología con una notable cantidad de aplicaciones de estadísticas muy interesantes. Es gratuito, en castellano, muy cómodo de usar, con buenos manuales. etc. Tiene algo muy útil, enfrenta test complejos limitando las opciones/decisiones que tienes que tomar, es decir, presenta una solución al test con los parámetros que en un elevado número de situaciones son los más recomendables de usar. Tenemos poco que decidir y, por lo tanto, pocas posibilidades de equivocarnos. Sus salidas de resultados son buenas, gráficas, y claras. La pega, no vamos a encontrar todas las soluciones que podemos llegar a necesitar. Tiene un número de herramientas limitada. Hay que agradecer el  encomiable trabajo realizado en esta iniciativa.

La mayoría de los cursos presentarán ejercicios prácticos pasos a paso, siguiendo alguno o varios de estos softwares. Se comenta cómo localizar y ejecutar el test, y cómo realizar la interpretación de los resultados.

Los cursos de bioestadística básica de Simbiosis tratan de ser una aproximación práctica y válida para aprender de “herramientas” estadísticas, sin aprender demasiada “estadística”, con el fin de ser capaces de animarnos a dar nuestros primeros martillazos estadísticos.

Autor: Alejandro Mosquera Rey

Responsabilidades de los operadores económicos en el etiquetado

De acuerdo con el Reglamento 1169/2011, en las empresas que estén bajo su control, los operadores de empresas alimentarias no modificarán la información que acompaña a un alimento en caso de que tal modificación:

  • induzca a error al consumidor final
  • reduzca de otro modo el nivel de protección de los consumidores
  • reduzca las posibilidades para el consumidor final de elegir con conocimiento de causa.

Los operadores de empresas alimentarias serán los responsables de las modificaciones que introduzcan en la información alimentaria que acompaña a un alimento.

Garantizarán que se cumplen los requisitos de la normativa sobre información alimentaria y las correspondientes disposiciones nacionales que sean pertinentes para sus actividades y verificarán el cumplimiento de los mismos.

 

Ocultar información

Según lo expuesto, los establecimientos que aun sin transformar el producto, modifiquen la información alimentaria que lo acompañe serán responsables de los dichos cambios. Así, es costumbre de muchas cadenas de alimentación ofrecer alimentos próximos a su fecha de caducidad con descuentos.

información obligatorio tapada

Información de etiquetado obligatoria tapada

Si bien esta práctica es legal, cuando el reclamo informativo se coloque sobre el producto debe considerarse que no ocultará la información obligatoria que colocó el fabricante, ya que se reducirían las posibilidades del consumidor de poder escoger con conocimiento de causa. Además puede atentar contra la seguridad alimentaria del consumidor en caso de que quedase tapada la fecha de caducidad o la información de alérgenos.

¿No sabes cómo realizar el etiquetado de tus productos alimenticios? ¿Necesitas asesoramiento? En Simbiosis, S. Coop. Galega disponemos de cursos on line tutorizados en materia de etiquetado de alimentos. También ofrecemos servicio de consultoría.

Autora: Ana Mª Chas Barba

Morfología de las razas caninas

Grandes y pequeños, de constituciones diferentes, con mantos de diferentes colores, con pelaje de diferentes tamaños y texturas… El perro es una especie con una amplísima diversidad morfológica que se traduce en cientos de razas. Actualmente están reconocidas más de 300 por la Federación Cinológica Internacional (FCI).

Cada una de ellas tiene establecido un estándar racial describe el prototipo ideal de belleza al cual debe aproximarse todo ejemplar que pertenezca a esa raza determinada. Este ideal de aspecto externo no es arbitrario y responde además de a la parte estética, a las aptitudes funcionales para las que se ha seleccionado la raza: obediencia, pastoreo, caza…

Pumi. P. Perú. Shit zhu. Azawak. Akita. Komondor. Keeshond. Schnauzer. Setter

Así, el estándar recoge cuando corresponde los cruces permitidos a fin de evitar taras en los descendientes incompatibles con el bienestar animal, las faltas leves, graves y descalificantes, los colores admitidos, la descripción del animal en movimiento así como del temperamento y carácter.

Por ejemplo, cuando decimos que no está admitido en el Boxer el manto donde el color blanco represente más de un tercio, no responde a criterios puramente estéticos sino más bien a evitar posibles taras como la sordera. Esta patología está asociada a la falta de pigmentación en la zona de la cabeza, en concreto a la ausencia de melanocitos en el oído interno. Se trata de un carácter hereditario por lo que es fundamental plantear una cría responsable.

Los criterios morfológicos

La morfología es la disciplina que se ocupa del estudio de la forma o apariencia externa. Constituye un elemento imprescidible para la descripción de un estándar racial. Se apoya en los siguientes criterios morfológicos:

  • Forma de la cabeza y sus partes
  • Partes del cuerpo y su disposición
  • Proporciones corporales
  • Tamaño o talla del perro
  • Tipo de pelo y el color de su capa

 

Por ejemplo, siguiendo con el Boxer, podemos describirlo como una raza mesocéfala y de perfil concavilíneo. Responde al tipo molosóide.

Su manto responde a un pelo corto, admitiéndose los colores leonado y atigrado. Siempre acompañado de máscara negra. Puede presentar marcas blancas siempre que no superen el tercio sobre el color base.

Su estándar está recogido por la FCI con el nº 144 y describe todas las características de su conformación.

 

Pincha sobre el enlace si quieres saber más sobre la morfología del perro y el gato.

Autora: Ana Mª Chas Barba

Etiquetado de los alimentos

El etiquetado de los alimentos es la forma en que los fabricantes de los productos hacen llegar toda la información necesaria al consumidor. La legislación define todas las menciones obligatorias que se deben suministrar y el modo de realizarlo, así como las declaraciones voluntarias.

La legislación es muchas veces farragosa y complicada de leer ya que de modo sistemático nos remite a su vez múltiples reglamentos encadenados lo que dificulta una visión global.

 

¿Cómo se articula el etiquetado de los alimentos?

Por un lado está el etiquetado horizontal, transversal o común a todos los alimentos, y por otro el etiquetado vertical o sectorial propio de cada sector alimentario.

En Simbiosis, S. Coop. Galega hemos desarrollado toda la legislación relativa al etiquetado de la forma más práctica posible y dada su extensión la hemos dividido en tres cursos que se pueden realizar de forma independiente, simultánea o secuencial. Todos se encuentran acreditados por el SNS para Veterinarios, Tecnólogos de los Alimentos, Nutricionistas y Farmacéuticos con créditos de Formación Continuada. También existe la posibilidad de cursarlos como formación bonificada (Fundae).

Etiquetado general

La legislación general que articula el etiquetado es el Reglamento 1169/2011 sobre la información al consumidor. En él se regulan aspectos como las menciones obligatorias que deben declararse (nombre del alimentos, alérgenos, origen, modo de empleo, fecha de caducidad/consumo preferente,  información nutricional…), el lugar donde debe ubicarse en el envase, el tamaño de letra, el idioma…

El Reglamento 1924/2008 recoge los aspectos relacionados con las declaraciones de tipo nutricional o de propiedades saludables. Tales declaraciones son de naturaleza voluntaria pero si se formulan deben reunir los requisitos legislados. A su vez detalla una lista cerrada de declaraciones nutricionales permitidas (Reg. 1924/2008)  y de declaraciones de propiedades saludables autorizadas (Reglamento 432/2012 y otros).

La declaración de alérgenos cobra un especial interés desde la entrada en vigor del Reg. 1169/2011. Como novedad, se hace extensible también a los alimentos cuya presentación al consumidor se realiza sin envasar, ya sea en un comercio minorista o espacio de restauración. En España, el Real Decreto 126/2015 proporciona las directrices para presentar al consumidor final toda la información de las 14 sustancias reconocidas legalmente como alergénicas.

Por otro lado, es posible ofrecer productos que satisfagan las necesidades de los consumidores sensibles a determinadas sustancias que producen intolerancia alimentaria. Tal es el caso de los alimentos considerados sin gluten, cuyo etiquetado se regula en el Reglamento de ejecución (UE) nº 828/2014.

La legislación marca la información mínima obligatoria que los operadores económicos deben ofrecer. Sucede que en muchos casos, dichos operadores quieren diferenciar su producto de otros similares del mercado. Estamos ante productos con denominaciones de calidad, productos ecológicos, sostenibles… amparados en un sello que se refleja en el etiquetado y sometidos a un organismo certificador independiente.

Toda esta información está recogida en el curso Etiquetado general de los alimentos e Información al consumidor. Con una carga de 100 horas lectivas de impartición totalmente online para que cada alumno pueda avanzar a su ritmo y sin horarios, pero siempre con apoyo tutorial.

Se añade además un anexo donde se abordan otros aspectos de etiquetado logístico: códigos de barras, logos de reciclaje, medioambiente, precios…

 

Etiquetado  sectorial

Ya se trate de un producto de origen animal, vegetal, o producto mixto transformado, además de cumplir los requisitos generales en materia de etiquetado, deberá cumplir los requisitos sectoriales que le apliquen.

  • Los productos de origen animal tienen en común la obligación de mostrar una marca de identificación cuya regulación se realiza en el Reglamento (CE) nº 853/2004.

A su vez existe etiquetado especifico para las carnes de vacuno, porcino, ovino, caprino y aves de corral. Los productos de la pesca frescos o congelados, las conservas de pescado, los lácteos y los huevos son ejemplos de productos sometidos a su propio etiquetado específico.

Toda esta información se reúnen en el curso: Etiquetado de los alimentos de origen animal. Con una carga de 40 horas lectivas de impartición totalmente online para que cada alumno pueda avanzar a su ritmo y sin horarios, pero siempre con apoyo tutorial.

etiquetado alimentos de origen animal

  • Otros sectores. Las grasas y los aceites, las frutas, las bebidas refrescantes, el agua, el vino y otras bebidas alcohólicas, el café, el chocolate… son otros ejemplos de productos con regulación más o menos compleja y específica. Las harinas, el pan, el turrón, la miel, el azúcar… también cuentan con su regulación sectorial.

Por último, también tienen su propia regulación alimentos delicados como son los destinados a lactantes, los complementos alimenticios, o sustancias usadas para cumplir una función tecnológica en la elaboración de un alimento, como es el caso de los aditivos o los aromas.

El último curso es Etiquetado sectorial de los alimentos donde se recoge toda la legislación de los múltiples sectores, excepto los alimentos de origen animal que dada su extensión constituyen un curso propio. Con una carga de 100 horas lectivas de impartición totalmente online para que cada alumno pueda avanzar a su ritmo y sin horarios, pero siempre con apoyo tutorial.

 

Actualización de la legislación en materia de etiquetado

¿Alguna vez has realizado un curso y, cuando vas a consultar el manual, te encuentras con que la legislación ha cambiado y no sabes lo que está en vigor y lo que ha cambiado?

Esta es la realidad del día a día y más en legislación relacionada con el etiquetado alimentario. Por este motivo hemos diseñado este curso a medida. Disponible únicamente para exalumnos del área de etiquetado.

Con este curso recibirás información de todas las modificaciones en la legislación de aplicación en el etiquetado alimentario que se produzcan durante el año en tiempo real y al final del año enviaremos de nuevo el manual y documentación del curso/cursos realizados totalmente actualizado, para que siempre podáis utilizarlo como manual de consulta de etiquetado.

Pan integral de verdad

El pasado mes de abril se publicó por fin la nueva Norma de calidad del pan. Se hizo de rogar. La antigua legislación databa de 1984 pero ha pasado a la historia y el nuevo etiquetado del pan es una realidad.

Desde su entrada en vigor, el 1 de julio, disfrutaremos de un etiquetado más claro. Afecta principalmente al pan integral. Ya no vale que nos vendan pan que contenga harina refinada con salvado añadido. Para que pueda denominarse pan integral necesariamente estará elaborado con harina integral o de grano entero, esto es, con todos sus componentes: germen, endospermo y salvado.

pan integral. etiquetado

 

Solamente cuando toda la harina sea integral, incluyendo la contenida en la masa madre si la hubiese, se podrá denominar pan 100% integral.

En otro caso el nombre del producto será pan elaborado con harina X% integral. Si la cantidad de harina integral es irrisoria quedará puesto en evidencia en el etiquetado.

La Norma también recoge los requisitos necesarios para poder realizar la mención pan de elaboración artesana. Entre ellos se destaca que en la elaboración primará el factor humano sobre el mecánico y que se llevará a cabo bajo la dirección de un maestro panadero o asimilado, o artesano con experiencia o conocimientos demostrables.

Autora: Ana Mª Chas Barba

Sin gluten, ¿es más sano?

Cada cierto tiempo surgen dietas o alimentos que se ponen de moda y que nos venden como saludables o como la mejor opción para mantenernos en nuestro peso ideal.  Incluso algunos alimentos o nutrientes “marcan tendencia” por ser dañinos o malos para la salud, como pasa últimamente con el aceite de palma. ¿Y que suelen tener en común? Intereses económicos por parte de la industria alimentaria.

Ahora muchas marcas se suman a reformular sus productos para eliminar el aceite de palma como ingrediente, pero no por ello el producto se convierte en sano. Algo parecido pasa con la moda del “sin gluten”.

El gluten es un conjunto de proteínas presente en cereales como el trigo, la avena, el centeno y la cebada, que debe ser eliminado de la dieta habitual de personas que presenten patologías como celiaquía o sensibilidad al gluten no celiaca. Una persona que no padezca ninguna de estas enfermedades, no tiene por qué eliminar el gluten de su alimentación, sin embargo mucha gente empieza a hacerlo buscando mejorar su salud o incluso como método para adelgazar.

Como decíamos antes, suelen existir intereses económicos detrás de estas modas. Si revisamos en un supermercado todos los productos “sin gluten” vemos que suelen ser más caros que sus homólogos con gluten, ¿pero son más sanos? No, ya que su calidad nutricional suele ser baja, por eso la mejor recomendación para quienes tengan celiaquía o sensibilidad al gluten es consumir alimentos libres de gluten.

tostadas. Gluten

Los alimentos libres de gluten son todos aquellos que de manera natural no tienen gluten, es decir, verduras, hortalizas, legumbres, frutos secos, carnes, pescados, mariscos, huevos, lácteos y cereales como el amaranto, arroz, maíz, quinoa, sorgo, teff y trigo sarraceno.

¿Pero qué pasaría si sustituimos en nuestra dieta habitual alimentos con gluten por alimentos libres de gluten? Eliminaríamos la gran mayoría de productos industrializados y de harinas refinadas que consumimos a diario como por ejemplo:

  • Desayuno: pan de molde, bollería, galletas, churros o cereales de desayuno.
  • Media mañana: barritas de cereales o pastas/repostería para acompañar el café.
  • Comida/cena: pasta (sopa de fideos, macarrones, fideuá, lasaña, canelones, espaguetis, tallarines, ensalada de pasta, etc.), precocinados congelados (croquetas, pizzas, San Jacobos, nuggets, calamares a la romana, varitas de merluza, etc.), bechamel, rebozados o pan (para acompañar, para picar o en forma de bocadillo).

Mejoraríamos, por tanto, nuestra alimentación y de manera colateral tendríamos un mejor estado de salud e incluso bajaríamos de peso. Pero esto se debería a la eliminación de alimentos insanos, no del gluten. Si sustituyéramos estos productos por sus versiones “sin gluten”, el único cambio que apreciaríamos sería en nuestro bolsillo, que se resentiría sensiblemente.

Algunas alternativas saludables a todos estos productos serían:

  • Desayuno: tostadas de boniato o pan integral, plátano con crema de cacahuete casera, arroz inflado o copos de maíz sin azúcar.
  • Media mañana: frutos secos, barritas caseras de arroz inflado con chocolate 85% cacao, hummus con bastoncitos de zanahoria.
  • Comida/cena: sopa de arroz, verduras o legumbres, tallarines de calabacín, musaka (lasaña de láminas de berenjena y patata), masa de pizza casera de coliflor o pasta y pan integral.

¿Y la repostería y los rebozados? Siempre mejor cocinados en casa, con ingredientes sanos y de consumo esporádico, porque por mucho que algo sea sano, su consumo excesivo puede hacer que deje de serlo.

Os recomendamos las siguientes IDEAS DE DESAYUNO SALUDABLES con y sin gluten.

Ideas desayuno sin gluten

Autora: María Fernández Álvarez