Cura de uvas

Una vez finalizadas las vacaciones, para la mayoría de nosotros, está a punto de acabar también el verano, el periodo estival, en el que seguramente habremos aprovechado al máximo, sacando el mayor rendimiento del sol, el calor, los paseos al aire libre y el esplendor de la naturaleza.

Es el momento de plantearse nuevas metas, trazarnos nuevos propósitos y objetivos no sólo con la intención de hacerlos realidad, sino de manera que pueda llevarnos calidad a nuestra vida.

De hecho la mayor parte del mes de septiembre estamos aún en verano, “aunque ya lo veamos con otros ojos”.

uvasEs el mes de la vendimia y de algunas cosechas, el mes de la vuelta al “cole” y de tomar nuevamente el ritmo de los horarios y de la rutina habitual que nos acompañará de ahora en adelante. Podría decirse que es una especie de periodo de reajuste y de reposicionamiento, es decir, de centrarnos para volver a empezar.

Los textos chinos adjudican la quinta estación al intervalo que abarca el fin del verano y el inicio del otoño.

Estación corta pero intensa en la que se ha producido el tránsito entre el crecimiento y la recolección y que podríamos llamar “la estación del verano tardío”, en el que la Tierra ya ha dado sus frutos que han alcanzado la madurez; por tanto, todas las cosas que tengan funciones de producción, soporte y recepción, van a ser las encaradas de producir energía a través de los alimentos, para transportarla a todo nuestro organismo.

Es la época de la reflexión, el pensamiento fluido y la razón.  Debemos saber que cuidar del bienestar físico es importante e imprescindible para nuestra salud, pero no hay que olvidar que un trabajo intelectual excesivo, una reflexión continúa y desmesurada, y un girar en torno al mismo tema para llegar a ningún lado no hacen sino impedir el desarrollo de una energía mental que acabará siendo incapaz de discernir, juzgar y decidir adecuadamente en todo momento y en cada situación.

Para ello debemos poner en práctica nuestra información recibida sobre nutrición, recordaremos con una ligera pincelada sus contenidos:

Alimentos recomendables para el otoño:

  • Dieta tibia-caliente. Evitar alimentos secos.
  • Hidratar con caldos vegetales caliente.
  • Alimentos que humedezcan e interioricen la energía.
  • Setas: suben la energía (shitake fresca).
  • Alimentos de color blanco y que sean picantes suaves como: el nabo, el rabanito, el daikon.
  • Peras. (Tienen tropismo para el pulmón).
  • Alimentos más cocidos que crudos.
  • Fermentos: chukrut.

Pero en este momento de transición en la Naturaleza y de ajustes en nuestras vidas, y para re-marcar la diferencia entre los días de bochorno veraniego, es recomendable, hacer una desintoxicación a base de uvas durante tres días, para ayudar a eliminar toxinas; “las toxinas del verano”. Y así poder aumentar nuestra energía defensiva limpiando el intestino grueso.

uvas 3

La uva constituye uno de los principales alimentos desintoxicantes. Este tipo de cura nos reforzará el organismo antes de la entrada del frío, y nos prepararemos para “los resfriados” del invierno.

Es importante realizar esta cura cuando el fruto se encuentra en su máxima madurez, es decir desde finales de verano hasta mediados de otoño.

Principales virtudes de la uva:

  • Para tratar el estreñimiento (aunque algunas veces se produce estreñimiento durante los primeros días de la dieta, por la riqueza en taninos de esta fruta) y las hemorroides.
  • Ayuda a controlar la hipertensión y el nivel de colesterol en sangre
  • Tratamiento de reuma, gota y artritis
  • Estimula hígado y páncreas
  • Mejora el estado de la piel
  • Mejora el estado de ánimo y mantiene buena salud de los nervios
  • Hidratación del organismo
  • Eliminación de toxinas, limpieza del intestino de toxinas, etc.

Dieta de la cura de uvas

Esta dieta resulta recomendada para cualquier persona que no esté enferma. Las personas con cualquier enfermedad deberán consultar previamente a su médico.

Esta dieta no es adecuada para: diabetes.

Las personas con acidez o gastritis, deberán pelar la uva y no ingerir las pepitas, pues estas son las que estimulan más la producción de jugo gástrico.

Es una dieta en la que se realizan cinco comidas: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena.

Su bioquímica es alcalina ayuda a restablecer el pH sanguíneo. Además de regular el pH, desintoxica y descongestiona el hígado (facilita la secreción de bilis) y descongestiona el bazo, ayudando a la regeneración del plasma.

Las uvas deben alternarse, tanto la blanca como la negra, elegiremos las maduras pues nos aportarán mas vitaminas y oligoelementos.

La duración es de tres días y un día de salida o readaptación. Mejor comenzarla hacia el fin de semana para poder sobrellevarla con constancia y tranquilidad.

Día 1

Desayuno:  Comenzar ingiriendo las uvas desde por la mañana, al desayuno, se puede acompañas por una infusión drenadora como: diente de león, fumaria, bardana, zarzaparrilla…

Media mañana: Uvas con una de las infusiones drenadoras después de la ingesta.

Almuerzo: Ingesta de uvas exclusivamente con una infusión drenadora después de la comida.

Merienda: Ingesta de uvas exclusivamente con una infusión drenadora después de la merienda.

Cena: Las uvas recomendadas y tomar la infusión depuradora.

NOTA:

Lo ideal sería beber dos vasos de agua en ayunas. Un vaso de agua media hora antes de las comidas (se puede combinar agua de mar rebajada con agua dulce), y la infusión depurativa (1 taza).

Es importante cenar temprano y muy importante también masticar y ensalivar bien antes de tragar, comiendo despacio y tranquilo.

Día 2 y Día 3

Días de cura con ingesta exclusiva de uva Igual que el día 1. Beber entre litro y litro y medio (puede ser mezclado con agua de mar), al día. Evitar beber durante las comidas.

 A partir del 4º día se irán incluyendo progresivamente los alimentos, empezando por las verduras (tomate, cebolla, lechuga) después hortalizas (al vapor, cocidas, horneadas) y posteriormente pescado y si lo creemos necesario la carne, se empieza con carne blanca (pavo, pollo) y al cabo de una semana se introduce en la dieta la roja.

Es aconsejable terminar la cura con un enema de manzanilla 1 c.s. en medio litro de agua, hacemos una infusión y la dejamos templar antes de introducirla en el colon. Y paseos por el campo o la playa.

Autora: Isabel Gallego Quintana